
es decir , mal , muy mal
Para que exista amistad entre el perro y el gato deben darse dos condiciones, sostienen los investigadores: el gato debe haber llegado primero a la casa y el encuentro entre ambos animales debe hacerse cuando son pequeños. Si esto sucede no sólo se llevarán bien, sino que además es posible que ambos aprendan el lenguaje corporal de la otra especie, señalan.
En la investigación que realizaron (entre decenas de hogares con perros y gatos), notaron que los perros que conviven con felinos, terminan adoptando conductas propias de los gatos. Por ejemplo, los perros olfatean el trasero de otros para informarse. En casas con perros y gatos, los perros olfatean... ¡la nariz! (hábito común entre los mininos).
Según explica el estudio la necesidad de que primero llegue el gato al hogar para que halla amistad entre ellos, se debe a la estructura de manada propia del perro. Si el perro llega primero, cuando llega el gato, es desplazada un escalón abajo en nivel de atención, lo que le genera molestias.
fuente: milenio.com/../nota.asp?id=648349
bases empresas, bases de datos empresas, email marketing, bases de datos emails, directorio de empresas, directorio empresas, bases de empresas, mapa del sitio.